jueves, 11 de septiembre de 2008

Un trágico accidente

El ex jefe de la investigación acusa a los padres de Maddie de ocultar su cadáver y simular el rapto

Amaral presenta su libro "Maddie. La verdad de la mentira" y sostiene que la niña murió por un "trágico accidente" el mismo día de su desaparición

Madrid. (EFE).- El inspector portugués cesado cuando dirigía la investigación de la desaparición en el Algarve de la niña británica Madeleine McCann, Gonçalo Amaral, ha sostenido que el matrimonio McCann simuló el secuestro de la niña y ocultó su cadáver.

En una rueda de prensa en la que ha presentado su libro "Maddie. La verdad de la mentira", Amaral ha explicado que la conclusión de la investigación que coordinó durante los cinco meses siguientes a la desaparición de la niña, el 3 de mayo de 2007, es que Madeleine murió a causa de un "trágico accidente" ese mismo día.

"La niña está muerta, dónde está enterrada no lo sé", ha dicho el ex inspector jefe luso, que ha destacado el testimonio de una familia irlandesa que la noche de la desaparición se cruzó con un hombre que portaba a una niña en brazos y al que más tarde, al ver su imagen en televisión, identificó como Gerry McCann.

El ex policía ha criticado el archivo del "caso Maddie" el pasado mes de julio, cuando Kate y Gerry McCann fueron exculpados de su condición de sospechosos por la Fiscalía de Portugal, pero ha advertido de que el hallazgo de "nuevos elementos de prueba" podría motivar la reapertura de la investigación.

"Existen muchos indicios de su muerte", ha aseverado Amaral, que ha destacado que los perros de la Policía detectaron olor a cadáver y a sangre humana "con un perfil genético coincidente con el de Madeleine" detrás de un sofá del apartamento que los padres habían alquilado en la localidad portuguesa de Praia da Luz.

Asimismo, Amaral ha subrayado que el matrimonio McCann reconoció haber suministrado a sus hijos un fármaco, que ellos dijeron que era paracetamol, pero que fue identificado como un sedante en el transcurso de las investigaciones.

La noche de la desaparición de su hija, Kate McCann "puso la mano delante de la nariz de sus otros hijos, aún dormidos, para ver si respiraban", ha relatado el ex policía, que ha considerado que "no es normal que una madre actúe así después de perder una hija".

Amaral ha descrito a los McCann como "unos padres que han sentido dolor y angustia" y ha opinado que es "muy difícil" que el matrimonio -que siempre ha sostenido la hipótesis del secuestro- "dé marcha atrás", para añadir: "Se han destinado millones para buscar a una niña viva, ¿cómo vas a decir que está muerta?".

El ex inspector de la Policía Judiciaria (policía portuguesa de investigación) ha afirmado que no teme una demanda judicial por parte de los McCann y, de hecho, ha considerado que "una demanda sería una interesante forma de reabrir el sumario".

Además, Amaral ha apuntado a las presiones políticas y diplomáticas que -a su juicio- motivaron su cese al mando de la investigación en octubre de 2007 y ha sentenciado que "el Gobierno británico intervino de alguna forma".

El ex policía ha asegurado que con su libro, que ha reconocido como "polémico", pretende restablecer su "buen nombre" y contribuir al descubrimiento de la verdad de los hechos.

La Vanguardia

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