viernes, 29 de agosto de 2008

El caso en la prensa

24Horas. “No maté a mi hija”, asegura Kate McCann después de ser interrogada, durante 9 horas por la PJ. Los padres de Maddie son nombrados arguidos. Fueron los días más complicados para los padres de Madeleine después de la preocupación por la desaparición de la niña. De víctimas pasaron a ser los principales sospechosos del proceso.

La de arguidos de los McCann y el hecho de que pasaran a ser los principales sospechosos por la desaparición de su hija fue la principal noticia dada por 24Horas durante el período comprendido entre el 4 y el 10 de septiembre del 2007.

El 4 de septiembre fue noticia que Gerry había escrito una carta a un supuesto raptor de la niña, desaparecida el 3 de mayo del 2007, de un apartamento en PDL, Lago, Algarve. En la misiva, publicada íntegramente por nuestro periódico, el padre de Maddie lanzaba un llamamiento: “Déjela en un sitio seguro.” En la misma edición se daba cuenta de que el actual presidente del Colegio de Abogados, Marinho Pinto, consideraba que los McCann estaban en una situación incómoda y que debían explicar el motivo por el cual habían dejado a Maddie y a sus dos hermanos gemelos abandonados. Los padres de la niña desaparecida se limitaron a decir que no podían hablar porque todo estaba bajo secreto de sumario.

Posibles detenciones. El día 5 de septiembre no hubo nada importante publicado por 24Horas sobre el caso, pero al día siguiente estalla la noticia, que no sería confirmada, de que la policía inglesa ya había enviado los resultados de los análisis de ADN encomendados a un laboratorio forense de Birmingham y que iban a ser realizadas detenciones en breve.

El matrimonio es interrogado. Los días 7 y 8 de septiembre fueron los señalados para los interrogatorios de Kate y Gerry McCann, después de los cuales ambos fueron nombrados arguidos en el proceso y considerados sospechosos de abandono y ocultación del cadáver de su hija, que en ese momento tenía 3 años.

Interrogada por la PJ durante 16 horas, nueve horas la primera vez y siete horas al día siguiente, Kate se refugió en el silencio y se supo una vez que el proceso fue hecho público el 20 de julio del 2008 que se negó a explicar el motivo por el cual solamente fue a ver a sus hijos una vez, precisamente aquella en que advirtió la falta de Maddie, ni por qué dejó a los gemelos nuevamente abandonados para ir al Bar Tapas para dar la alarma, pudiendo estar el supuesto raptor aún en el apartamento o en las inmediaciones ni por qué se refugió en el dormitorio y no participó en la búsqueda para intentar localizar a Maddie. Según informó 24Horas en aquel momento, Kate fue a prestar declaración con miedo a ser constituida arguida, lo que acabaría por confirmarse.

También su marido sería constituido arguido. Ambos quedaron sujetos a informar solamente sobre su identidad y residencia, y el lugar de residencia habitual que se estableció en ese momento fue Leicester, en Inglaterra. Por eso, nada impidió a los McCann abandonar inmediatamente nuestro país.

“No maté a mi hija”, fue la frase más repetida por Kate durante el interrogatorio al que fue sujeta, en el cual fue enfrentada también con la posibilidad de haber drogado a sus hijos y con las muestras de sangre recogida en el Renault Scénic alquilado 25 días después de que Maddie desapareciera.

Murat sospechoso. La noticia divulgada por 24Horas los días 9 y 10 de septiembre continúan centrándose en el hecho de que los McCann son los principales sospechosos del caso Maddie, pero no se descarta la hipótesis de que Robert Murat, el primer arguido, hubiera ayudado a ocultar el cadáver de la niña.

Se destaca igualmente el hecho de que Carlos Pinto de Abreu, actual dirigente del Colegio de Abogados, dijo que sabía quién iba a hacerse cargo de sus honorarios. Ya fuera de Portugal, Kate aseguró que regresaría a PDL para agradecer personalmente el apoyo de sus amigos.

Verdadero. Es un hecho que los McCann fueron constituidos arguidos en el proceso y considerados, juntamente con Robert Murat, traductor judicial, como principales sospechosos del caso de la desaparición de Madeleine McCann. Los tres acabaron por ver archivadas todas las acusaciones que les fueron imputadas por falta de pruebas. También es verdad que Kate y Gerry dejaron a sus hijos solos durante varias horas en el apartamento que alquilaron

Falso. Es mentira que a principios de septiembre la PJ tuviera en su poder los resultados de los análisis forenses que encargaron a un laboratorio de Birmingham, en Inglaterra, al contrario de lo que se informó por parte de 24Horas. Tales resultados no serían conocidos hasta semanas más tarde y obligaron a un equipo de investigadores, compuesto por inspectores de la PJ y responsables del Instituto de Medicina Legal, a desplazarse a Leicester.

La furia de Gerry McCann. Se exaltó cuando fue interrogado sobre la sangre encontrada en el apartamento. El matrimonio empezó a criticar a la Policía Judicial y a acusar a las autoridades portuguesas de ser muy lentas con la investigación. El culebrón de los análisis continuaba.

Un ataque de furia de Gerry McCann quien abandonó la grabación que estaba realizando para una televisión española, el comienzo de las clases en el colegio donde Maddie estudiaba en Leicester, y el misterio de los análisis marcaron la información de 24Horas en las ediciones del 28 de agosto al 3 de septiembre del 2007. Pocos días antes de que los padres de la niña desaparecida fuesen constituidos arguidos nuestro periódico escribía “Padre de Maddie pierde la cabeza en la televisión”. Y explicaba: “se marchó en medio de la entrevista al ser interrogado sobre los vestigios de sangre en el dormitorio”.
Gerry acabaría justificándose, argumentando que el periodista de Telecinco, que le estaba haciendo la entrevista, solo le hacía preguntas sobre temas relacionados con la investigación y que él no podía contestar porque lo tenía prohibido por las autoridades lusas debido al secreto de sumario. Pero los padres de Maddie, en sus declaraciones a la prensa siempre aprovecharon para lanzar críticas sobre nuestras autoridades: “No hay señales de avance. La policía portuguesa hace todo muy sigilosa y discretamente. Son muy lentos”, dijo en ese momento.

Oración. El mismo día se recordó que continuaba el “culebrón” de los análisis encargados a un laboratorio forense británico y que nunca fueron entregados a las autoridades nacionales.
El 29 de agosto el titular sobre el caso se limitó a que el matrimonio McCann estaba preparando sus maletas para regresar a Leicester.
Para ello pidieron ayuda a una tía de Kate llamada Janet Kennedy, quien fue interrogada por la PJ, siendo su declaración inútil para el avance de la investigación. Más importante fue la noticia avanzada por nosotros al día siguiente de que, finalmente el laboratorio forense de Birmingham había desistido de los análisis de ADN y pedido ayuda a instituciones de otros países.
Las muestras recogidas estarían irremediablemente contaminadas, hecho que se confirmaría al final del proceso. Era también noticia que el equipo policial británico que se encontraba en Portugal había sido sustituido por otro, compuesto igualmente por analistas, investigadores y expertos en perfiles criminales.
La emoción dominó las ediciones de los días 31 de agosto y 1 de septiembre de 24 horas. El titular era el hecho de que los compañeros de Maddie habían rezado por ella al comienzo de las clases.
Aun era noticia el hecho de que el Servicio de Ciencia Forense de Birmingham negó haber solicitado analíticas a otros países en el ámbito de este caso. El abogado Carlos Pinto de Abreu, uno de los abogados más valorados del país, fue el titular de 24Horas el 2 de septiembre al ser contratado por los McCann.
Además de ser el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados, defendió casos como el de Jaime Pinto, acusado de tráfico de droga y autor del célebre bloqueo en Ponte el 25 de abril, que resultó con un desaire político del entonces primer ministro Cavaco Silva, y la supuesta corrupción en Partex, UGT y de los políticos Isaltino de Morais, presidente de la Cámara de Oeiras y de Antonio Preto.
En una carta abierta, el abogado justificó su decisión porque sentía que el nombre de los McCann estaba siendo arrastrado por el barro. Subrayó a nuestro periódico, que “todas las personas tienen derecho a recibir consejo jurídico, incluso las víctimas”. Más adelante los McCann acabarían por contratar a más de un peso pesado: Rogério Alves.
Este ciclo se cerró con la noticia de que Kate había exigido a las autoridades portuguesas la lista de todos los abusadores de niños que supuestamente estaría en poder de la PJ.

Verdad. Es verdad que la madre de Madeleine, Kate McCann, pidió a la PJ la lista relativa a los nombres de los abusadores de niños identificados en el ámbito de Europol e Interpol. Esos datos nunca la fueron oficialmente facilitados y fueron retirados del proceso entregado a los medios de comunicación el pasado día 20 de julio del 2008.

Mentira. Es mentira, según informó 24Horas el 30 de agosto del 2007 que el Servicio de Ciencia Forense de Birmingham hubiera solicitado ayuda extranjera para realizar los análisis de ADN a los vestigios recogidos en el apartamento de los McCann y en el coche que alquilaron después de haber desaparecido Maddie. Pidieron ayuda a otros departamentos respaldados por Gran Bretaña. Pero los análisis que pudieran implicar a los McCann no fueron concluyentes.

La policía judicial investigó la paternidad de la niña
¿Quién es el padre de Maddie? Los análisis de laboratorio no consiguieron garantizar al 100% que Gerry sea el padre biológico de Madeleine. El matrimonio siempre ha desmentido esta posibilidad, pero aceptó que la niña había sido concebida por inseminación artificial.
Inmoral. Esta era la opinión del obispo D. Januário Torgal Ferreira en relación a la concepción por inseminación artificial, difundida por 24Horas entre el 11 y el 17 de septiembre del 2007. También se suscitó la duda sobre si Gerry era o no el padre biológico de Madeleine. En el momento en que la PJ tenía serias dudas sobre la paternidad de la niña desaparecida el 3 de mayo, de un apartamento en PDL, en Lagos, los McCann siempre afirmaron que Gerry era el padre biológico, y solo reconocieron que Maddie había sido concebida por inseminación artificial. La duda sobre la paternidad acabó por no ser nunca debidamente investigada, según consta en los autos ahora públicos.
Un alto responsable del Instituto Nacional de Medicina Legal contactado por nuestro periódico y que fue una de las fuentes origen de nuestra portada del 11 de septiembre del 2007 confirma, casi un año después, la noticia publicada entonces diciendo que: “En relación a los gemelos existe la absoluta seguridad de que son de Gerry. No se puede decir lo mismo en relación a Madeleine, ya que los alelos encontrados no permiten determinar con exactitud quién es el verdadero padre biológico.”

Los análisis realizados en un laboratorio forense de Birmingham, en Inglaterra, no tuvieron en cuenta esta posibilidad.

Contaminación de los vestigios. El 12 de septiembre nuestro periódico destacaba que la PJ estaba investigando una antigua relación de amistad entre Gerry McCann y el otro arguido del proceso, Robert Murat, que no fue confirmada por los investigadores. Carlos Anjos, presidente de la Asociación Sindical de los Funcionarios de Investigación Criminal admitía a su vez que las búsquedas efectuadas después de la desaparición de Maddie habían sido inútiles, porque las pruebas estaban todas contaminadas, ya que más de una decena de personas habían estado en el apartamento antes de haberse avisado al equipo de guardia de la PJ.
El mismo día e igualmente centrados en la posibilidad de que los McCann perdieran la custodia de los gemelos a los que dejaron solos en el apartamento con Maddie, el perito forense Pinto da Costa opinaba que la sola muestra de sangre no era prueba suficiente para formalizar una acusación contra el matrimonio y Robert Murat.
El día 13 de septiembre los padres de la niña desaparecida mostraron “las garras” y lanzaron un desafío a los investigadores: “Prueben que la matamos.”
La Policía Judicial fue acusada por los McCann de haber “plantado” las pruebas en el coche que alquilaron 25 días después de que Maddie hubiera desaparecido.
Al día siguiente era noticia el hecho de que las autoridades querían confiscar el diario escrito por Kate McCann después de que su hija se hubiera “evaporado”. El 15 de septiembre estaba escribiendo un nuevo diario y pensaba, incluso, en tener otro hijo.
La reconstrucción que la PJ nunca llegó a realizar. Por el contrario, el 16 de septiembre 24Horas presentó una reconstrucción de los hechos ocurridos el día 3 de mayo del 2007. Se describían todos los movimientos de Madeleine, de sus hermanos, de los padres y de los amigos con quienes cenaron en el Tapas Bar.
Las contradicciones en las declaraciones prestadas a la PJ por los McCann y por sus amigos comenzaban a ser ya en ese momento notorias. Y eso mismo fue confirmado por la noticia del 17 de septiembre: “Declaraciones de los amigos de los McCann puestas en duda” y “Testigo sorpresa desbarata la tesis del rapto”.También se informó que la PJ quería volver a escuchar a todos los amigos de los McCann para saber quien estaba mintiendo sobre los acontecimientos de la noche en que Maddie desapareció.
Verdad. La PJ no solo volvió a oír a los amigos de los McCann, pero tal como lo solicitaron en una carta rogatoria, más de medio centenar de personas señaladas por los propios McCann fueron interrogados por las autoridades británicas. La Policía británica tardó más de dos semanas en concluir esta diligencia que no sirvió para nada para la investigación que se estaba llevando a cabo en el Algarve.
Mentira. No se corresponde con la verdad que, tal como informó 24Horas, la PJ quería confiscar el diario de Kate McCann. En realidad, se limitó a pedir fotocopias del libro, cuyo contenido parcial consta en el sumario, pero las páginas del documento no fueron facilitadas a los periodistas cuando el proceso se hizo público, el pasado 20 de julio.

Los padres de la niña inglesa tenían miedo a las escuchas en Inglaterra

La coartada de los McCann. El haber transportado la ropa de Madeleine justificaba, según Kate y Gerry, los vestigios de sangre que fueron encontrados en el coche alquilado 25 días después de la desaparición de Maddie. La justificación dada por los McCann ante los vestigios de sangre y olor a cadáver encontrados en el coche que alquilaron 25 días después de la desaparición de su hija; la seguridad de Gerry, de que un supuesto raptor habría estado en el dormitorio de Maddie durante una hora; y la posibilidad no fue confirmada, de que Kate sería acusada por el Ministerio Público de violar el secreto de sumario, marcaron las noticias de 24Horas en el período del 18 al 24 de septiembre del 2007. El 18 se informó que la PJ estaba preparando preguntas para los nuevos interrogatorios que les harían a los McCann en Inglaterra. Esta diligencia acabaría por no ser nunca realizada, por decisión del magistrado del Ministerio Público que dirigía la investigación, Magalhães e Meneses, y por el fiscal del distrito de Évora, Luís Bilro Verão. También se informaba que Gerry McCann había sido visto en la calle gritando “Madeleine…”. Además, otros testigos dijeron a los investigadores, según consta en el sumario publicado el pasado 20 de julio, que no vieron ni a la madre ni al padre durante la búsqueda realizada que implicó a decenas de vecinos, bomberos y militares de la GNR.

La Biblia. El día 18 era titular que Kate podría ser acusada por el Ministerio Público por el delito de violación del secreto de sumario al haber revelado que las autoridades le habían confiscado la Biblia que guardaba religiosamente en su mesilla de noche. Otro hecho relevante informado por nuestro periódico estaba relacionado con las últimas personas que además de los padres vieron a Maddie el día de su desaparición. Según el sumario, el último avistamiento de la niña es en Bar Paraíso, alrededor de las 16 horas del 3 de mayo del 2007. O sea, más de seis horas antes de que la niña hubiese sido dada como desaparecida. Al día siguiente, el 19 de septiembre, 24Horas informó en exclusiva de una estrategia que la propia policía judicial nunca consiguió rebatir: los McCann tenía una coartada.

La culpa es de las sandalias. Enfrentados a los vestigios de sangre y olor a cadáver encontrados en el Renault Scenic que alquilaron 25 días después de haber desaparecido su hija los McCann argumentaron, como efectivamente se verificó en las declaraciones prestadas a las autoridades, que eso se debía a que, cuando se cambiaron de casa en el Algarve, habrían transportado en el coche diversas ropas y las sandalias de Maddie. El 20 de septiembre dimos cuenta de que los McCann temían que sus teléfonos estuvieran bajo escucha por parte de las autoridades inglesas, lo que no se llegó a confirmar. También se dijo que Carlos Pinto Abreu cobraba 300 euros la hora por defender a los McCann. El abogado más tarde dijo a nuestro periódico: “Soy un abogado módico y defiendo a muchas personas sin cobrar un céntimo”. Esa misma semana sería noticia que los McCann habían contratado a Rogério Alves, otro peso pesado de nuestra abogacía. Una entrevista exclusiva hecha a un amigo de los McCann fue uno de los temas principales de la edición del 21 de septiembre. La fuente, que pidió no ser identificada y que declaró dos veces ante las autoridades dando dos versiones diferentes, aseguró que la última vez que alguien vio a Maddie fue en el bar Paraíso alrededor de las 14h30. Bastante antes de la “hora de la merienda” alegada por los McCann en su descripción de los acontecimientos. El hecho de que Gerry le hubiera confesado a un amigo que sospechaba que el supuesto raptor había estado más de una hora en la habitación de Maddie, lo que nunca fue confirmado, y la fragilidad de las pruebas recogidas por la PJ fueron las noticias que marcaron los días 22, 23 y 24 de septiembre, algo que acabaría confirmándose con el archivo del caso el pasado mes.

Verdad. Es verdad que, tal como afirmó 24Horas, las pruebas reunidas por la PJ hasta fines de septiembre contra el matrimonio McCann no tenían consistencia, ya que los vestigios recogidos en el apartamento y en el coche eran insignificantes y no permitieron determinar con fiabilidad si la sangre era de Maddie. También es verdad que los McCann contrataron a dos de los mejores abogados de Portugal.

Mentira. Es mentira que un supuesto raptor hubiera estado más de una hora en la habitación de Maddie tal como dijo Gerry a un amigo, historia de la que nos hicimos eco. Esa tesis es incompatible con las horas descritas por los padres de la niña a las autoridades, a quienes dijeron que se dirigían al apartamento cada 30 minutos para ver a sus hijos. Según esta versión, abrían coincidido con el secuestrador en el apartamento.

Maddie podría haber muerto en el apartamento. El matrimonio contrató como portavoz al asesor del primer ministro inglés.

En septiembre de 2007, la PJ tenía la fuerte convicción de que Maddie había muerto como consecuencia de un accidente, en el apartamento alquilado por los McCann en PDL. Esta hipótesis nunca fue confirmada por las autoridades.

La convicción de las autoridades de que Madeleine McCann murió víctima de un accidente al caer por las escaleras de acceso al apartamento 5A del Ocean Club, en PDL, Lago, fue la noticia que divulgó 24Horas entre el 25 de septiembre y el 1 de octubre del 2007. El periódico también destacó que Clarence Mitchell - “solamente” el asesor de prensa del primer ministro británico Gordon Brown - fue contratado para actuar como portavoz de los McCann.

El 25 de septiembre la noticia divulgada era que Kate McCann, la madre de Maddie, había roto en llanto cuando luego de ser interrogada por los investigadores de la PJ acabó siendo constituida arguida. También informamos que los McCann podrían ser acusados por obstrucción a la justicia por haber contratado a una empresa de seguridad privada para llevar a cabo una investigación relacionada con la desaparición de su hija, hecho que no se llegó a concretar.

Desilusión. El día 26, se informa sobre otro avistamiento de Maddie en Marruecos. Al día siguiente, 27 de septiembre, se confirmaría que la niña, fotografiada por un matrimonio español, era marroquí, hija de unos pastores bereberes.

Esta revelación habría dejado a los padres y abuelos de Maddie muy desilusionados.

Desafío a los McCann. El día 26 de septiembre 24Horas divulgó y consta en los autos hechos públicos el pasado 20 de julio, que Robert Murat había propuesto a su madre como testigo en su defensa.

La mujer aseguró a la PJ que el traductor judicial estuvo en su casa con ella la noche en que Maddie desapareció, hecho que la investigación nunca consiguió desmentir.

El 28 de septiembre fue el día en que 24Horas lanzó un desafío a los padres de Maddie para que realizaran la denominada “Prueba de la Verdad”, por medio de un polígrafo. Se trata de una técnica muy utilizada en Estados Unidos, pero, al contrario de lo que sucede en aquel país, los resultados no pueden ser considerados como prueba en Portugal.

La verdad es que los McCann se ofrecieron para realizar esta prueba en una primera instancia, pero después de ser desafiados por 24Horas cambiaron de idea y argumentaron que solamente pasarían por el polígrafo si se lo ordenaban las autoridades portuguesas que nunca lo solicitaron, debido a nuestra legislación.

La tesis de la muerte. El día 29 de septiembre sólo era noticia que la madre de Maddie estaba más delgada. Al día siguiente surge la noticia de que la PJ estaba convencida de que Maddie había muerto en casa.

La niña, según creían en ese momento los investigadores, habría caído por las escaleras que dan acceso al apartamento cuando fue a buscar a los padres al Tapas Bar, en el Ocean Club. Quedó probado que los niños fueron dejados solos, pero no se consiguió determinar si Maddie cayó por las escaleras, si murió en el interior del apartamento, o si fue raptada.

El día 1 de octubre del 2007 Clarence Mitchell, nuevo portavoz del matrimonio McCann, empieza a prestar sus servicios. Dice que ya conocía el hecho de que la PJ tenía un informe que llevaba a las autoridades portuguesas a desconfiar de que la niña estaría muerta. Lamentaba además el hecho de que los padres de Maddie no pudieran tener acceso al sumario y saber exactamente en qué punto se encontraba la investigación.

Verdad. Es verdad que los McCann dijeron estar dispuestos a pasar por el detector de mentiras, realizando la prueba del polígrafo que supuestamente señala cuando el sujeto miente. También es verdad que 24Horas se ofreció para patrocinar la realización de la prueba, pero que los padres de la niña se negaron. Además, a partir de septiembre en el ámbito de la investigación destinada a encontrar a la niña, Kate y Gerry no volvieron a ser interrogados.

Mentira. Es mentira que Maddie hubiera sido vista en Marruecos por un matrimonio español que le tomó además una fotografía. Después de la investigación realizada por las autoridades de ese país a petición de la PJ llegó a saberse que la niña en cuestión era marroquí e hija de unos pastores bereberes. Sólo se trató, como siempre sucedió a lo largo del mediático proceso, de un avistamiento más de Maddie comunicado a las autoridades.

Eloisa®

Visita Esplendor Diálogo