miércoles, 20 de agosto de 2008

Archivado, pero a la espera de su reapertura

El caso se encuentra suspendido a la espera de nuevas pruebas y no estaremos dando lugar al spin de la prensa británica, con sus sucesivos y múltiples avistamientos. No es serio fatigar a los lectores sin brindar nueva información. El análisis realizado por algunos periódicos portugueses puede, sin embargo, ser fructífero.

Correlacionando las distintas líneas de tiempo que los testigos brindaron sobre el día 3 de mayo se puede ver claramente que ese día Kate y Gerry McCann siguieron una rutina totalmente diferente a la de sus amigos Tapas 7.

Por la mañana Kate y Gerry no se reunieron con los Tapas7 en la playa.

Por la tarde, Kate sacó la “última foto” de Madeleine en la piscina y luego, mientras los niños estaban en la creche, fue a la cancha de tennis con Gerry.

Kate luego decidió practicar jogging, mientras los Tapas7 se reunían en el bar Paraíso.

Cuando Kate finaliza su jogging, Gerry está jugando con los 3 niños cerca del Bar Tapas, mientras los Tapas7 siguen en el Bar Paraíso.

Kate y Gerry van hacia el apartamento con los 3 niños.

Una vez que Gerry deja a Kate en el apartamento, no se dirige al Bar Paraíso, sino que va a la cancha de tennis y comienza a jugar.

Por eso cuando sus tres amigos Russell, David y Mathew llegan a la cancha, Gerry se encuentra allí jugando mientras Kate está en el apartamento con los 3 niños.

Las mujeres de Russell, David y Mathew se dirijen a la cancha de tennis a las 6:10/6:15 pm para ver jugar a sus hombres y dejan la cancha de tennis para dirigirse a sus apartamentos entre las 6:45 y las 7:20 pm. En este periodo tenemos en la cancha de tennis a los Tapas7 y a Gerry.

Aparentemente Kate y Gerry habían arreglado que Kate bajaría con los niños al patio de juegos a las 6:30, cosa que no hace.

A las 6:30 pm Gerry le pide a David que vaya a ver si Kate se encuentra bien. David abandona la cancha y va a ver a Kate.

David regresa a la cancha de tennis alrededor de las 7:00 pm después de controlar que Kate y los niños se encontraban bien y los cuatro hombres Gerry, David, Matthew y Russell comenzaron a jugar, es decir continuaron jugando luego de una interrupción de 30 minutos.

Veamos lo que relata 24Horas. Los amigos de los McCann fueron puestos bajo vigilancia en Inglaterra y la PJ admitió la muerte de Maddie luego que los perros especializados en olor a cadáver y sangre traídos de Inglaterra detectaron pistas en el apartamento alquilado por los padres en PDL.

Durante la semana del 31 de julio al 6 de agosto la investigación relacionada con la desaparición de Madeleine McCann comenzó a encontrar indicios. La venida a Portugal de los perros ingleses especializados en la detección de olor a cadáver y sangre, así como la vigilancia policial realizada a los amigos con quien los McCann habían cenado en el Bar Tapas confirmaron un cambio en el rumbo del trabajo de la policía y la tesis del rapto comenzó a perder fuerza.

El día 31 de julio del 2007 la primera página de 24Horas no hizo ninguna alusión al caso, pero a principios de agosto empezó a surgir la información. La noticia era que un equipo inglés especializado en crímenes contra niños se encontraba en el Algarve ayudando a los investigadores de la PJ. En ese momento, este equipo quería establecer el perfil de un eventual secuestrador, pero la información disponible era vaga y nunca se llegó a ninguna conclusión. El mismo día, Gerry McCann dice una frase, publicada por 24 Horas, bastante enigmática: “La pieza fundamental está en una conferencia”. Nunca aclaró a las autoridades los detalles.

Jane Tanner fue noticia el 2 de agosto del 2007 cuando dijo haber visto a Maddie ser secuestrada, y sentir remordimientos por no haberlo impedido. Según los autos hechos públicos el día 21 de julio del 2008 es posible percibir que Tanner nunca dejó el Tapas Bar excepto en el momento en que la madre de la niña desaparecida dio la alarma y que nunca estuvo, entre las 19h30 y las 22h00 del fatídico día, en la calle donde supuestamente dice haber visto al secuestrador.

Además, Tanner relató este avistamiento a las autoridades sólo dos meses después, cuando colaboró en la confección del retrato robot. Quien vuelve a verse implicado es Robert Murat, hasta entonces único arguido del proceso. La prensa británico relata que Murat conocía a Jane Tanner y a su compañero Russell O’Brien desde antes de la desaparición de la niña, hecho que fue rápidamente desmentido por 24Horas. La cobertura del caso realizada por el periódico se centró, el 3 y el 4 de agosto, en una pista llegada de Bélgica. Una terapeuta infantil habría visto a Maddie en un café llamado “De Panzel” acompañada de un matrimonio. En ese momento la policía belga divulgó un alerta nacional acompañada de un retrato robot, pero, esta vez, y al contrario del retrato hecho con la ayuda de Jane Tanner, el identikit tenía rostro. También se recogió una botella de bebida que supuestamente habría sido consumida por la niña en aquel café. Las autoridades tenían esperanza de que los análisis coincidieran con el ADN de Maddie. Pero los exámenes no arrojaron resultados confirmándolo.

El 5 de agosto las cosas comienzan a complicarse para los McCann, pues según informó 24 Horas, las autoridades habían comenzado a realizar búsquedas con dos perros traídos de Inglaterra y especializados en la detección de olor a sangre y cadáver. La investigación comenzó en la casa de Robert Murat, que era aun el único arguido del caso. Nada se encontró que lo comprometiera.

Pero el 6 de agosto explotó la bomba con la información de que durante la búsqueda realizada en el apartamento del Ocean Club alquilado por los McCann, los perros detectaron olor a cadáver y a sangre. “Los perros ingleses olieron a muerte en el dormitorio de Maddie”, era el titular de 24Horas ese día.

Más adelante detectaron olor a cadáver y sangre en el coche alquilado por los padres de la niña 25 días después de su desaparición. Se decía que, según los especialistas ingleses, los perros utilizados solo detectan pistas de seres humanos muertos. Los McCann optaron, en ese momento, por guardar silencio.

Es verdad que, tal como informó 24 horas, la búsqueda policial realizada en la vivienda donde reside Robert Murat, con el recurso de una excavadora, y después con los perros ingleses, no obtuvo ninguna prueba que relacionase al traductor judicial Murat con la desaparición de Madeleine McCann. También quedó probado en la investigación policial que él no conocía a los McCann ni a los amigos antes de ese caso.

De la lectura de los autos, según 24 horas, se desprende que Jane Tanner nunca estuvo en la calle donde dijo haber visto al supuesto secuestrador de Maddie. Los empleados del Tapas Bar dijeron que Tanner nunca se ausentó del restaurante entre las 19h30 y las 22h30, horario en que se habría producido la desaparición de la niña, y tampoco Gerry ni un amigo suyo, que se encontraban en esa calle, recuerdan haber visto a Tanner y mucho menos al secuestrador.

24Horas informa sobre unas fotos misteriosas que interesan a la PJ que investiga la posible existencia de todos inéditas de la noche en que Madeleine McCann desapareció. Son fotografías tomadas por un turista en el interior del restaurante Tapas el día en que Madeleine desapareció según confirmó a 24 horas una fuente de la PJ. Según la fuente a pesar de que el proceso judicial ha sido archivado, continúan atentos a cualquier hecho o elemento de prueba que permita esclarecer las circunstancias en que desapareció Madeleine, pues en el caso de los hechos lo justifiquen, el proceso puede ser reabierto.

24 horas publicó declaraciones del periodista francés Duarte Levy, en las cuales éste afirma haber visto algunas de las 24 fotografías que un turista dice haber tomado en el interior del Tapas Bar entre las 20h10 y las 22h15 del 3 de mayo.

A esa hora, el matrimonio McCann cenaba con el grupo de siete amigos, también turistas británicos que los acompañaban durante las vacaciones en el Algarve, hasta que alrededor de las 22 horas, Kate se levantó de la mesa y regresaró poco después diciendo que Maddie había desaparecido.

Fáciles de identificar. Según Duarte Levy, las imágenes “no son coincidentes” con el relato hecho por los ingleses a la PJ sobre lo que pasó esa noche. Según el periodista, las fotografías fueron tomadas por un turista que se encontraba cenando en el Tapas en compañía de su mujer y de un matrimonio amigo.

Basándose en esta información, la PJ no debería tener dificultad en conseguir encontrar y hablar con el propietario de las fotos pues cuenta con una lista de las reservas del restaurante.

24Horas obtuvo información de que el 3 de mayo, además del grupo de los McCann – cuya mesa estaba reservada para las 20h30 y donde se sentaron 9 personas - sólo había otras tres mesas ocupadas. Los ocupantes eran cuatro personas, identificadas por los apellidos Edmonds, Buller y Patell quienes ya se encontraban en interior del Bar Tapas cuando llegaron Kate y Gerry McCann, pocos minutos después de la hora reservada.

En dichas fotos se podría advertir que Kate se ausentó durante la cena, se cambió de ropa y regresó vestida con otra ropa, diferente. La versión del grupo había sido que Kate no salió del restaurante hasta las 22 horas, y que regresó gritando que Maddie no estaba.

Cuando fue nombrado arguido, Gerry McCann aseguró a la PJ que esa noche no había llevado la cámara de fotos, ni recordaba si algún miembro del grupo tenía una. En declaraciones hechas a 24Horas, Duarte Levy dice que el turista envió las fotos al centro británico de protección de menores que colaboró con las autoridades portuguesas en la colecta de información sobre el caso Maddie. Poco después era contactado por un importante grupo de abogados del Reino Unido que le ofreció 600 mil euros por todas las fotos.

“Los abogados pretendían que el turista no comentara sobre el contenido de las imágenes, ni que las enviase a Portugal, por lo que el negocio no llegó a formalizarse”, aclara Duarte Levy.

A lo largo del proceso judicial, los investigadores responsables del caso intentaron de forma insistente acceder a imágenes que retratasen los acontecimientos de la noche del 3 de mayo. Pero no tuvieron éxito.

Ni siquiera el reportaje fotográfico realizado en el apartamento 5 A, efectuado pocas horas después de la desaparición de Maddie por un especialista de la PJ, permitió al coordinador de la investigación, Gonçalo Amaral, desvelar los pormenores que podrían ser decisivos para resolver el caso.

“Las fotos, o imágenes de vídeo tenían que establecer lo que efectivamente vieron los investigadores cuando llegaron al lugar. Concretamente la forma en que estaban vestidos los presentes dado que podría ser relevante para la evolución de la investigación”, escribió Gonçalo Amaral en su libro “La Verdad de la Mentira”.

La revista inglesa “People” acusó a Duarte Levy de haberles intentado vender por 50 mil libras las fotografías tomadas la noche en que Maddie desapareció, cerca de 60 mil euros, asegurando que rechazaron la oferta y avisaron al matrimonio McCann.

En declaraciones a 24 horas, Levy lo desmiente: “No tengo las fotos en mi poder. Sólo me limité a ayudar a diversos periodistas ingleses que me lo pidieron en Bruselas”. En declaraciones a la revista, el portavoz de los McCann, Clarence Mitchell, dijo que Kate y Gerry “están irritados y enfadados” con el caso, recordando que “ya no son sospechosos” en el proceso. Aun así, confiesa desconocer si Kate se cambió de ropa durante esa noche. “¿Y si lo hubiera hecho, cuál es el problema?”, pregunta Mitchell, citado por “People”.

Jornal de Notícias informa que los McCann y sus amigos temieron nuevas acusaciones y por ese motivo se negaron, aconsejados por sus abogados, a regresar a Portugal a participar en la reconstrucción de los hechos. El Ministerio Público consideró que al haberse negaron perdieron la oportunidad de confirmar que son inocentes, y explicar los desencuentros y falta de sintonía en las declaraciones, así como las contradicciones y los comportamientos extraños de la pareja, relatados a lo largo de la investigación en hojas de servicio. Queda allí registrado cómo los McCann van reaccionando con mayor agresividad a la actividad de investigación de la PJ, insistiendo en que la policía se enfocara en la hipótesis del rapto alimentada por la pareja y sus amigos, como única posibilidad, e involucrando a Robert Murat.

Cuando Kate recibió la notificación de que debía comparecer en las oficinas de la PJ, insistió en que el gobierno presionaría a los investigadores de la PJ para que acabe rápidamente con la investigación, mientras que Gerry insistía en pasarles las cartas e e- mails que iba recibiendo.

Según SosMaddie, el libro de Amaral, será publicado en España, Argentina y Chile y hay interés también por parte de editoriales de Francia y Bélgica. Suponemos que en Brasil se difunde la edición portuguesa y que las publicaciones en español de Argentina y Chile se distribuirán también en todos los países de América Central y Latina, llegando a la gran comunidad de hispanohablantes de América del Norte.

El spin de la prensa británica, las declaraciones de Clarence Mitchell y la avalancha de avistamientos que se ha producido desde el 21 de julio pasado actúan como publicidad para el libro “La Verdad de la Mentira”. Deseamos mucho éxito a nivel mundial al libro del señor Amaral y esperamos que continúe con la labor que ha emprendido. La opinión pública tiene derecho a conocer la verdad y a salir de la confusión.

Eloisa®

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1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay fotos de los Macs como la que encabeza este post en la que no parecen unos padres a los que han secuestrado a su pequeña unos dias antes, veo la foto y me parecen "encantados de haberse conocido". INCREIBLES